ESTÁS BUSCANDO Te?

Siempre hay un anhelo de encuentro, sea contigo mismo, con los demás o con Dios. Nos encontramos separados y por eso buscamos la conexión, el contacto, la fusión e, incluso, la disolución en el Todo y la Nada, por eso meditamos intentando hacer spoiler. Y, si no, ya se encarga la muerte de descubrirnos el final de la película.

Es el silencio, el gran silencio más allá de los pensamientos el que me atrae desde hace tiempo, aquello que pretendo encontrar. Comienzas por un silencio físico y en ese espacio surge el reconocimiento de algo mayor, más poderoso y sanador.

Hace tiempo que decidí bajar la cadencia vital, ir más despacio vamos. Y no por modas o por inercia social del momento, sino porque desde muy joven noté que intentar adaptarme a un ritmo superior al mío me enfermaba, me hacía daño. Desde entonces he ido dando pasos para que hubiera sincronía entre lo de afuera y lo de adentro, no es fácil, pero es posible.

Hay más, buscaba independencia, libertad, coherencia, y para eso es muy importante que diseñes tu vida con cuidado, con calma, con honestidad, de manera que no existan rendijas por donde se cuele aquello que otros querían para ti, lo que los demás desean que seas. Hay que estar muy atento para que no suceda, para que no te dejes seducir por un intercambio entre los deseos ajenos y la voluntad propia; para respetarse por encima de convencionalismos sociales, tendencias imperantes y gustos prestados. La sociedad con sus mecanismos de control y de seducción te arropa con su intención de consumo y te lleva a un estado de pertenencia con la masa, con el resto. Y esto te lo premia con la falsa sensación de estar acompañado, realizado.

Por tanto, lo primero que hay que hacer es buscar la soledad, frecuentarla, festejar con ella, bailar pegados y reconocerla en lo más profundo de ti, descubrir ese vacío existencial que nos corresponde a todos, sin distinción de sexo, raza o clase social, que te acompaña desde la toma de conciencia, que no te abandona y que, al mismo tiempo, es el despertador, el percutor de tu despertar consciente al hecho de estar vivo, de haber sido invitado a esta fiesta que es la vida.

Debería ser algo natural, pero no lo es, estamos programados, educados, manipulados para ser obedientes, para no salirnos del guión, de los raíles. Tienes una escalera social que tienes que intentar subir sí o sí hasta llegar a una supuesta autorrealización, algo que debería estar en la base, al menos en una sociedad opulenta como la nuestra. Y, por suerte es cuando tropiezas en algún escalón, o cuando caes escaleras abajo cuando surge, normalmente, la visión de otra perspectiva que se corresponde más contigo, es el impacto, el sobresalto e incluso el dolor lo que te proporciona la oportunidad de ver más claro. Pero luego tiene que haber una disposición, un querer hacerlo, un ser quien estoy destinado a Ser por encima de todo, hasta que la muerte nos separe…, de la vida.

A mí me vinieron bien estos momentos, pero no es para todo el mundo, hay quien a más dolor más anestesia, y para eso tenemos todos los medios a nuestro alcance para hacerlo, la sociedad nos los proporciona. Es una cuestión muy Matrix, pastilla azul o pastilla roja, tal cual.

Pero vale la pena y se puede vivir una vida más natural, más esencial, más simple, más completa, más saludable y, sobre todo más amorosa.

Si lo deseas, te acompaño.

COACHING VITAL o BRANDING VITAL si es un proyecto profesional.

 

 

Y tú, qué andas buscando?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco × 5 =

× Cuéntame